Cómo mostrar el grabado y la virola
Si el mate está grabado o pirograbado, la primera foto tiene que mostrar el motivo principal centrado y derecho. Girá la pieza hasta que el dibujo quede completo dentro del cuadro, no cortado por la curvatura.
El grabado se lee mejor con luz lateral: de frente, el relieve del pirograbado se aplana y el dibujo pierde profundidad. Si el motivo es muy fino, acercate y sacá una foto sólo de esa zona.
La virola es metal y se comporta como tal: devuelve el reflejo del cuarto. Difundí la luz —una cortina, una hoja blanca al costado— y girá la pieza hasta que el brillo caiga en el borde, no en el frente del alpaca.
Qué ángulos ayudan a describir el mismo mate
Con dos fotos cambia todo: una frontal con el motivo, y una a tres cuartos que muestre el contorno, la base y cómo sigue el grabado hacia el costado.
Una tercera cenital, mirando la boca, dice si el interior está curado o forrado, y qué diámetro tiene. Es la foto que más se pide y la que casi nadie publica.
Si el mate es de calabaza, madera, cerámica o vidrio, que se note. Cada material tiene una respuesta distinta a la luz, y quien compra mates lo reconoce de inmediato.
Fondos y superficies que no distraen
Una mesa de madera clara, un lienzo, una piedra: superficies que acompañan sin narrar. El mate ya tiene mucho detalle propio.
Cuidado con el mantel a cuadros y con la bandeja estampada. Es un reflejo muy común en la fotografía matera y siempre le come protagonismo a la pieza.
Si sumás yerba, termo o bombilla a la escena, tiene que quedar claro qué estás vendiendo. Una foto linda de una mesa completa vende la mesa, no el mate.
Qué revisar antes de publicar
Que el grabado sea el mismo, con el mismo trazo y sin letras cambiadas. En mates personalizados con nombre, esa palabra es el producto.
Que la virola tenga el color del metal real —alpaca, acero, bronce son distintos— y que el borde no esté deformado.
Y que la escena no sugiera que la bombilla o el termo van incluidos, si no van. Eso se aclara en la descripción, pero la foto es lo que la gente recuerda.