Fotos para papelería

Mejorá las fotos de tu papelería

La papelería se vende por dos cosas que una foto mal hecha destruye: el diseño de la tapa y la calidad de la terminación. Una tapa fotografiada en diagonal deja de ser un diseño, y una encuadernación que no se ve convierte un cuaderno cosido a mano en un cuaderno cualquiera.

Cómo mostrar tapas y encuadernaciones

La tapa se fotografía como una obra plana: de frente, a la altura del centro, con la cámara paralela. Si la sacás en diagonal, el diseño se deforma y los márgenes dejan de ser parejos.

La encuadernación pide lo contrario: una foto de canto o a tres cuartos, donde se vea el lomo, la costura, el anillado o la cinta. Es lo que separa un cuaderno artesanal de uno de librería.

Si el papel tiene textura —algodón, reciclado, con grano—, acercate con luz rasante. De frente, todos los papeles se ven iguales.

Fondos para fotos de productos impresos

Un cuaderno es un rectángulo sobre otro rectángulo. Si el fondo tiene líneas o bordes marcados, la composición se vuelve confusa. Superficie lisa, y lugar alrededor para que respire.

Con tapas claras, un fondo de tono medio evita que el producto se funda con el blanco. Con tapas oscuras o de colores fuertes, un fondo neutro claro es lo más seguro.

La cenital sobre una mesa de escritorio es el clásico del rubro y funciona, siempre que la utilería —una lapicera, una planta— no tape ninguna esquina del producto.

Qué revisar en textos, ilustraciones y cantidades

Leé lo que dice la tapa en el resultado. Un título, una fecha en una agenda o un nombre personalizado son el producto; si cambian, esa imagen no se usa.

Revisá también las ilustraciones: que sean las mismas, con los mismos trazos, y que no aparezcan elementos nuevos.

Y las cantidades: si vendés un set de cinco tarjetas, la foto no puede mostrar seis. Es un detalle chico que genera un reclamo grande.

Cómo preparar tu foto antes de usar el Estudio

Sacá el producto del film o la bolsa: el plástico refleja y ensucia toda la foto. Si lo vendés envuelto, esa es una segunda foto, no la principal.

Poné el producto derecho, sin que la tapa quede levantada, y si es un cuaderno con elástico, acomodalo simétrico.

Si tenés varias tapas de la misma línea, fotografiálas con la misma luz, la misma altura y el mismo fondo. La consistencia entre fotos es la mitad de la percepción de marca.

Qué te devuelve el Estudio de fotos

Subís de 1 a 3 fotos reales de la misma producto y recibís tres imágenes verticales 3:4, listas para tu tienda y tus redes. En la escena «En contexto» el producto aparece sobre un escritorio ordenado, con utilería mínima que no tapa el diseño de la tapa.

  • Presentación

    Fondo limpio, para la ficha del producto.

  • En uso

    La escena donde se entiende para qué sirve.

  • Detalle

    Un tercer encuadre que muestra el trabajo a mano.

Cambia el fondo, la luz y la composición. No cambia la forma, el color, los materiales, la textura ni los detalles de tu producto: lo que llega a quien compra tiene que ser lo que hiciste.

Tipos que podés elegir al crear la sesión: Papelería creativa, Libros infantiles.

Qué no hace

Preguntas frecuentes

¿Sirve para agendas y cuadernos personalizados?

Sí, siempre que el nombre o la fecha se lean con nitidez en tu foto. Después de editar conviene revisar ese texto letra por letra antes de publicar.

¿Genera mockups o diseños de tapa?

No. Trabaja sobre fotos de un producto físico que ya existe. No diseña tapas, no arma maquetas y no imprime nada.

¿Cómo muestro el interior de un cuaderno?

Con una segunda foto del cuaderno abierto, apoyado y plano. Es especialmente útil si el interior tiene hojas rayadas, punteadas o con diseño propio.

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