Fotos para indumentaria

Cómo sacar y mejorar fotos de ropa para vender

Una prenda mal fotografiada pierde lo único que la distingue: la forma. Arrugada sobre una cama se ve más chica y más barata de lo que es, y colgada de una percha fina se deforma en los hombros. Antes de pensar en el fondo, conviene resolver cómo se sostiene la prenda.

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Cómo preparar la prenda y conservar su forma

Planchá o vaporizá antes de fotografiar. Una arruga que en persona se acomoda sola, en la foto queda fija y es lo primero que mira quien duda.

Cerrá los botones, acomodá el cuello, alineá las mangas simétricas y sacá las etiquetas colgantes del cuadro si no son parte del producto. Estas cinco cosas cambian más la foto que cualquier edición posterior.

Si la prenda tiene volumen —una campera, un buzo—, rellenala apenas con papel de seda para que no se vea vacía. Si es de tela liviana, extendela sobre una superficie lisa y estirá los bordes con la mano antes de disparar.

Foto extendida, colgada o puesta: qué cambia

Extendida sobre una superficie es la más fácil y la más honesta para mostrar el corte completo y el estampado. Tiene que ser cenital y bien centrada, o la prenda sale trapezoidal.

Colgada funciona con prendas estructuradas —camisas, sacos, vestidos con caída— siempre que uses una percha ancha, de madera o con hombro. Una percha de alambre marca dos puntas en los hombros que después nadie te saca de la foto.

Puesta es la que mejor comunica calce y caída, y la que más trabajo pide: necesita una persona, un lugar y consistencia entre fotos. Muchas marcas chicas arrancan con extendida para la ficha y suman una puesta cuando pueden.

Cómo mostrar costuras, estampas y texturas sin inventarlas

La segunda foto más útil de una prenda casi siempre es un detalle cercano: la costura, el puño, el cuello, la trama de la tela. Es lo que separa una prenda hecha con cuidado de una genérica, y es lo que una foto general no muestra.

Con estampas, sacá una foto donde el diseño se vea completo y derecho. Con texturas —un lino, un waffle, un piqué—, acercate con luz lateral: de frente, todas las telas se ven lisas.

Del color hay que ser especialmente cuidadoso. Los negros y los tonos oscuros son los que más se corren, y en indumentaria el color equivocado es motivo de cambio. Compará la foto con la prenda antes de publicar.

Cómo usar las fotos en tu tienda

Un orden que funciona: primero la prenda completa sobre fondo neutro, después un detalle, después la ambientada o puesta. Quien recorre una tienda decide en la primera imagen y se convence en la segunda.

Mantené el mismo formato y el mismo fondo entre prendas de una misma colección. Una grilla donde cada foto tiene un fondo distinto se ve desprolija aunque cada foto por separado esté bien.

Las medidas van en la descripción, siempre. Ninguna foto reemplaza una tabla de talles, y ninguna edición puede deducirlas.

Qué te devuelve el Estudio de fotos

Subís de 1 a 3 fotos reales de la misma prenda y recibís tres imágenes verticales 3:4, listas para tu tienda y tus redes. En la escena «En contexto» la prenda se muestra en un ambiente sobrio que deja leer el corte, sin accesorios ajenos que parezcan parte del producto.

  • Presentación

    Fondo limpio, para la ficha del producto.

  • En uso

    La escena donde se entiende para qué sirve.

  • Detalle

    Un tercer encuadre que muestra el trabajo a mano.

Cambia el fondo, la luz y la composición. No cambia la forma, el color, los materiales, la textura ni los detalles de tu prenda: lo que llega a quien compra tiene que ser lo que hiciste.

Tipos que podés elegir al crear la sesión: Indumentaria, Ropa para bebés, Calzado artesanal, Accesorios de moda.

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Qué no hace

Preguntas frecuentes

¿Necesito una persona para mostrar la prenda?

No para empezar. Una foto extendida bien hecha y un detalle cercano alcanzan para una ficha completa. La foto puesta ayuda a entender el calce, pero no es el punto de partida.

¿Cuántas referencias conviene subir?

Entre una y tres de la misma prenda. Si podés elegir, que sean complementarias: la prenda entera, un detalle de costura o estampa y, si aplica, el reverso.

¿El Estudio funciona como un probador virtual?

No. No prueba la prenda sobre una persona ni estima el calce. Trabaja el fondo, la luz y la composición de las fotos que ya sacaste.

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